
El euro cayó a un nuevo mínimo después de que el Banco Central Europeo (BCE) mantuviera los tipos sin cambios, mientras que la libra no lo hizo, por lo que el GBP/USD sube más que el EUR/USD. El GBP/USD marcó su mínimo de la sesión, justo por debajo de 1,3300, antes de la decisión del BCE, y ha subido desde el inicio de la rueda de prensa de la presidenta del BCE, Lagarde. Cotiza justo por debajo de 1,3400, cerca de su máximo de la sesión.

El Banco de Inglaterra (BoE) ha mantenido el tipo de interés oficial del Reino Unido en el 3,75 % desde diciembre de 2025, y tres de los nueve miembros de su comité de política monetaria votaron a favor de una subida en septiembre. La Fed, el BCE y el Banco de Japón han subido los tipos en 2026. El tipo oficial británico coincide con el límite inferior del rango del 3,75 %-4,00 % de la Fed, por lo que el diferencial de tipos del GBP/USD es, como máximo, de un cuarto de punto porcentual.
Una encuesta de Citi y YouGov situó las expectativas de inflación de los británicos para el próximo año en el 4,2 % en octubre, frente al 4,5 % anterior, y el GBP/USD apenas reaccionó al dato. La expectativa a largo plazo cayó al 4,0 %, el nivel al que llegaría el tipo oficial británico con una subida de un cuarto de punto porcentual el 5 de noviembre.
La decisión del BoE y su Informe de Política Monetaria trimestral se publicarán el 5 de noviembre a las 12:00 GMT, y el gobernador del BoE, Bailey, hablará a las 12:30 GMT. Dos votos más a favor de una subida constituirían una mayoría y modificarían el componente británico del diferencial de tipos del GBP/USD por primera vez desde diciembre de 2025.
En Estados Unidos, el índice de gestores de compras (PMI) de Chicago se publicará el viernes a las 13:45 GMT, con una previsión de 56,1 frente al 58,8 anterior. Las vacantes de empleo de septiembre se conocerán el 3 de noviembre a las 15:00 GMT, tras una cifra anterior de 7,079 millones. Ambos datos inciden en el componente estadounidense del diferencial.
La media móvil exponencial (EMA) de 50 días del GBP/USD se sitúa justo por encima de 1,3350, y el par vuelve a cotizar por encima de ella, aunque aún no alcanza la de 200 días. La subida de dos días ha recuperado alrededor de tres cuartas partes de la caída desde el máximo del 22 de octubre. El GBP/USD ha recuperado algo menos de la mitad de su descenso desde el máximo de agosto hasta el mínimo del 14 de octubre.

La libra esterlina (GBP) es la moneda más antigua del mundo (886 d. C.) y la divisa oficial del Reino Unido. Es la cuarta moneda más negociada en el mercado mundial de divisas (FX), con una participación del 12 % en el total de las transacciones y un volumen medio diario de 630.000 millones de dólares, según datos de 2022. Sus principales pares de negociación son el GBP/USD, también conocido como «Cable», que representa el 11 % de las operaciones del mercado de divisas; el GBP/JPY, al que los operadores llaman «Dragón» (3 %); y el EUR/GBP (2 %). La libra esterlina es emitida por el Banco de Inglaterra (BoE).
El factor que más influye en el valor de la libra esterlina es la política monetaria que decide el Banco de Inglaterra. El BoE basa sus decisiones en si ha alcanzado su principal objetivo de «estabilidad de precios», es decir, una tasa de inflación estable en torno al 2 %. Su principal herramienta para lograrlo es el ajuste de los tipos de interés. Cuando la inflación es demasiado alta, el BoE intenta contenerla subiendo los tipos de interés, lo que encarece el acceso al crédito para las personas y las empresas. Esto suele ser positivo para la GBP, ya que unos tipos de interés más altos hacen del Reino Unido un destino más atractivo para el capital de los inversores internacionales. Cuando la inflación cae demasiado, es una señal de que el crecimiento económico se está ralentizando. En este escenario, el BoE considerará bajar los tipos de interés para abaratar el crédito y animar a las empresas a endeudarse más para invertir en proyectos que generen crecimiento.
Los datos económicos permiten evaluar la salud de la economía y pueden afectar al valor de la libra esterlina. Indicadores como el PIB, los PMI de manufacturas y servicios y el empleo pueden influir en la evolución de la GBP. Una economía sólida es positiva para la libra esterlina. No solo atrae más inversión extranjera, sino que también puede animar al BoE a subir los tipos de interés, lo que fortalecerá directamente a la GBP. Por el contrario, si los datos económicos son débiles, es probable que la libra esterlina caiga.
Otro dato importante para la libra esterlina es la balanza comercial. Este indicador mide la diferencia entre lo que un país ingresa por sus exportaciones y lo que gasta en importaciones durante un periodo determinado. Si un país exporta productos muy demandados, su moneda se beneficiará simplemente de la demanda adicional de los compradores extranjeros que desean adquirir esos bienes. Por tanto, un saldo comercial positivo fortalece una moneda, mientras que un saldo negativo tiene el efecto contrario.