
Según las declaraciones del miembro del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE), Ante Zigman, recogidas en un informe de Bloomberg, considera muy probable una nueva subida de los tipos de interés en la reunión de diciembre.
El Banco Central Europeo (BCE), con sede en Fráncfort, Alemania, es el banco central de la zona euro. El BCE fija los tipos de interés y gestiona la política monetaria de la región. El mandato principal del BCE es mantener la estabilidad de precios, lo que significa mantener la inflación en torno al 2 %. Su principal herramienta para lograrlo es subir o bajar los tipos de interés. Unos tipos de interés relativamente altos suelen fortalecer el euro, y viceversa. El Consejo de Gobierno del BCE toma las decisiones de política monetaria en reuniones que se celebran ocho veces al año. Las decisiones las toman los responsables de los bancos centrales nacionales de la zona euro y seis miembros permanentes, entre ellos la presidenta del BCE, Christine Lagarde.
En situaciones extremas, el Banco Central Europeo puede recurrir a una herramienta de política monetaria denominada expansión cuantitativa (QE). La QE es el proceso mediante el cual el BCE emite euros y los utiliza para comprar activos, normalmente bonos soberanos o corporativos, a bancos y otras instituciones financieras. La QE suele debilitar el euro. La QE es un recurso de última instancia cuando es poco probable que una simple bajada de los tipos de interés permita alcanzar el objetivo de estabilidad de precios. El BCE la utilizó durante la gran crisis financiera de 2009-2011, en 2015, cuando la inflación se mantuvo persistentemente baja, y durante la pandemia de COVID-19.
El endurecimiento cuantitativo (QT) es el proceso inverso a la QE. Se aplica después de la QE, cuando la recuperación económica está en marcha y la inflación empieza a subir. Mientras que durante la QE el Banco Central Europeo (BCE) compra bonos soberanos y corporativos a las instituciones financieras para proporcionarles liquidez, durante el QT el BCE deja de comprar más bonos y de reinvertir el principal de los bonos que ya posee a medida que vencen. Suele ser positivo para el euro, es decir, favorece su apreciación.
