

El USD/JPY recupera las pérdidas de la jornada anterior y cotiza en torno a 158,00 durante la sesión asiática del jueves. El par gana terreno a medida que el dólar estadounidense (USD) se recupera de las pérdidas del día anterior. La Reserva Federal (Fed) optó recientemente por mantener los tipos de interés sin cambios, aunque dos de sus responsables de política monetaria votaron en contra, a favor de una subida de 25 puntos básicos.
En declaraciones posteriores, el presidente de la Fed, Kevin Warsh, reafirmó el compromiso del Comité Federal de Mercado Abierto con la estabilidad de precios y la consecución de su objetivo de inflación del 2 %, y destacó que la economía sigue siendo sólida. También detalló el calendario futuro de política monetaria: señaló que la Fed celebrará ocho reuniones el próximo año, una de ellas sin votación, y que prevé seis reuniones de política monetaria en 2028.
Por su parte, el yen japonés (JPY) también se ve presionado por las salidas de capital de los activos refugio. Este cambio responde a la caída de los bonos soberanos y al creciente optimismo del mercado en torno a la inteligencia artificial. Como respaldo a las perspectivas favorables del sector de la IA, el fabricante surcoreano de chips SK Hynix presentó unos sólidos resultados del tercer trimestre y anunció una mayor remuneración a los accionistas gracias a los beneficios impulsados por la IA.
Los operadores centran ahora su atención en la próxima reunión de política monetaria del Banco de Japón, prevista para el viernes. Aunque se espera ampliamente que los tipos de interés se mantengan sin cambios, sus responsables podrían apuntar a una posible subida de tipos en diciembre en respuesta a las persistentes presiones inflacionistas.
Los estrategas de Rabobank destacan la mejora del comportamiento del yen japonés entre las divisas del G10 y señalan que «el JPY es la segunda divisa del G10 con mejor comportamiento en lo que va de semestre, después de la NOK» y «la cuarta divisa del G10 con mejor comportamiento en lo que va de año». No obstante, advierten de que «las importantes intervenciones en el mercado de divisas a favor del JPY han sido un factor destacado de apoyo este año», lo que subraya hasta qué punto la actuación de las autoridades ha contribuido a la reciente resistencia de la moneda.
El yen japonés (JPY) es una de las divisas más negociadas del mundo. Su valor depende, en términos generales, de la evolución de la economía japonesa y, más concretamente, de factores como la política del Banco de Japón, el diferencial entre los rendimientos de los bonos japoneses y estadounidenses o el apetito por el riesgo de los operadores.
Uno de los mandatos del Banco de Japón es el control de la moneda, por lo que sus actuaciones son clave para el yen. El BoJ ha intervenido directamente en los mercados de divisas en algunas ocasiones, por lo general para reducir el valor del yen, aunque evita hacerlo con frecuencia por las inquietudes políticas de sus principales socios comerciales. La política monetaria ultralaxa del BoJ entre 2013 y 2024 provocó la depreciación del yen frente a las principales divisas debido a la creciente divergencia entre la política del Banco de Japón y la de otros grandes bancos centrales. Más recientemente, la retirada gradual de esta política ultralaxa ha brindado cierto apoyo al yen.
Durante la última década, la postura del BoJ de mantener una política monetaria ultralaxa ha ampliado la divergencia con otros bancos centrales, especialmente con la Reserva Federal de Estados Unidos. Esto propició una ampliación del diferencial entre los rendimientos de los bonos estadounidenses y japoneses a diez años, lo que favoreció al dólar estadounidense frente al yen japonés. La decisión del BoJ en 2024 de abandonar gradualmente la política ultralaxa, junto con los recortes de tipos de interés de otros grandes bancos centrales, está reduciendo este diferencial.
El yen japonés suele considerarse una inversión refugio. Esto significa que, en momentos de tensión en los mercados, los inversores son más propensos a colocar su dinero en la moneda japonesa por su supuesta fiabilidad y estabilidad. Los periodos de turbulencias tienden a fortalecer el valor del yen frente a otras divisas cuya inversión se percibe como más arriesgada.