
TD Securities abandonó su previsión de una pausa del Banco de la Reserva de Nueva Zelanda (RBNZ) y ahora espera tres subidas de tipos, pero el NZD/USD cayó de todos modos el lunes. El par se frenó justo por encima de 0,5700 por cuarta sesión consecutiva y cerró por debajo de ese nivel, mientras los operadores compraban dólares estadounidenses antes de la decisión de la Fed del miércoles.

Los operadores asignan una probabilidad cercana al 90 % a una subida de un cuarto de punto del RBNZ, hasta el 3,00 %, y 22 de los 27 economistas encuestados por Reuters la prevén. Con la subida ya descontada, las perspectivas del dólar neozelandés dependen de lo que ocurra después. Nueve de los 23 economistas consultados en esa misma encuesta prevén otra subida hasta el 3,25 % en diciembre.
La inflación del tercer trimestre se moderó hasta el 3,7 %, por debajo del 3,9 % previsto por el propio RBNZ. Aun así, se espera una subida de tipos, ya que los economistas consideran que los costes del combustible y la debilidad del dólar neozelandés volverán a situar la inflación por encima del 4 % en el cuarto trimestre. Así, la propia debilidad de la divisa se convierte en uno de los argumentos a favor de la subida.
La decisión del RBNZ y su revisión de política monetaria se publicarán el miércoles a las 01:00 GMT, y se prevé que el tipo de interés oficial suba del 2,75 % al 3,00 %. Será diez días antes de las elecciones del 7 de noviembre en Nueva Zelanda. La proyección del RBNZ para su propio tipo de interés abarca las reuniones de diciembre y febrero en las que se basa la previsión de TD.
Se espera que la Fed mantenga el miércoles su rango del 3,75 %-4,00 %, con la publicación del comunicado a las 18:00 GMT y la posterior rueda de prensa de su presidente, Warsh. Ese rango ya supera el 3,00 % que se espera que alcance el RBNZ, y se prevé que los pedidos de bienes duraderos de septiembre, que se publicarán el martes, aumenten un 0,6 %.
La subida del NZD/USD desde su mínimo del 14 de octubre, situado justo por encima de 0,5550, se ha estancado por debajo de la media móvil exponencial (EMA) de 50 días, mientras que la de 200 días se sitúa justo por debajo de 0,5800. La caída del lunes borró aproximadamente una quinta parte de ese avance. El indicador de impulso diario muestra sobrecompra por primera vez desde finales de julio.

El dólar neozelandés (NZD), también conocido como «kiwi», es una divisa muy conocida y negociada entre los inversores. Su valor viene determinado, en gran medida, por la salud de la economía neozelandesa y la política del banco central del país. Sin embargo, hay ciertos factores específicos que también pueden mover al NZD. La evolución de la economía china suele influir en el dólar neozelandés, ya que China es el mayor socio comercial de Nueva Zelanda. Las malas noticias sobre la economía china probablemente se traduzcan en menos exportaciones neozelandesas a ese país, lo que perjudicaría a la economía y, por tanto, a su divisa. Otro factor que influye en el NZD son los precios de los productos lácteos, ya que estos constituyen la principal exportación de Nueva Zelanda. Unos precios elevados de los lácteos aumentan los ingresos por exportaciones, lo que favorece a la economía y, por tanto, al NZD.
El Banco de la Reserva de Nueva Zelanda (RBNZ) tiene como objetivo alcanzar y mantener una tasa de inflación de entre el 1 % y el 3 % a medio plazo, procurando situarla cerca del punto medio del 2 %. Para ello, el banco fija un nivel adecuado de tipos de interés. Cuando la inflación es demasiado alta, el RBNZ sube los tipos para enfriar la economía, pero esta medida también eleva los rendimientos de los bonos, lo que aumenta el atractivo de invertir en el país y, por tanto, impulsa al NZD. Por el contrario, unos tipos de interés más bajos tienden a debilitar al NZD. El llamado diferencial de tipos, es decir, la comparación entre los tipos de Nueva Zelanda, actuales o previstos, y los fijados por la Reserva Federal de Estados Unidos, también puede desempeñar un papel clave en los movimientos del par NZD/USD.
Las publicaciones de datos macroeconómicos de Nueva Zelanda son fundamentales para evaluar el estado de la economía y pueden influir en la valoración del dólar neozelandés (NZD). Una economía sólida, sustentada en un crecimiento elevado, un desempleo bajo y una confianza alta, favorece al NZD. Un crecimiento económico elevado atrae inversión extranjera y puede animar al Banco de la Reserva de Nueva Zelanda a subir los tipos de interés si esa fortaleza económica va acompañada de una inflación elevada. Por el contrario, si los datos económicos son débiles, es probable que el NZD se deprecie.
El dólar neozelandés (NZD) tiende a fortalecerse en los periodos de apetito por el riesgo, es decir, cuando los inversores perciben que los riesgos generales del mercado son bajos y se muestran optimistas respecto al crecimiento. Esto suele traducirse en unas perspectivas más favorables para las materias primas y las denominadas «divisas vinculadas a las materias primas», como el dólar neozelandés. Por el contrario, el NZD tiende a debilitarse en momentos de turbulencias en los mercados o de incertidumbre económica, ya que los inversores suelen vender activos de mayor riesgo y buscar refugio en activos más estables.