
El precio de la plata rebota desde la zona de los 49,00 dólares y gana cerca de un 3 % el lunes, impulsado por la debilidad del dólar estadounidense y la caída de los rendimientos de los bonos estadounidenses, mientras los precios de la energía se desploman ante las especulaciones sobre una resolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán. La evolución del precio del metal blanco no ha cambiado de forma abrupta. El XAG/USD cotiza en 50,53 dólares en el momento de redactar este artículo.

El lunes, el XAG/USD ha recuperado algo de terreno, pero mantiene un sesgo bajista, ya que la media móvil simple (SMA) de 50 días cruza por debajo de la SMA de 100 días y, en el momento de redactar este artículo, las medias móviles simples presentan una disposición que confirma una tendencia bajista.
Pese a ello, el índice de fuerza relativa (RSI) indica que los compradores están ganando impulso, aunque los vendedores siguen teniendo el control. Esto se debe a que el índice entró en niveles de sobreventa extrema el pasado jueves, cuando la plata cayó por debajo de los 49,00 dólares por onza troy.
Para que se produzca un giro alcista, el XAG/USD debe superar el máximo del 30 de octubre, situado en 52,32 dólares. Una vez superado, el siguiente objetivo será el nivel psicológico de los 55,00 dólares, seguido del máximo del 20 de octubre en 58,61 dólares, antes de alcanzar la cota de los 60,00 dólares.
A la baja, el primer soporte se sitúa en el mínimo del pasado viernes de 48,87 dólares, seguido de los niveles psicológicos de 48,50 y 48,00 dólares.

La plata es un metal precioso muy negociado entre los inversores. Históricamente se ha utilizado como reserva de valor y medio de intercambio. Aunque es menos popular que el oro, los operadores pueden recurrir a la plata para diversificar sus carteras de inversión, por su valor intrínseco o como posible cobertura durante periodos de inflación elevada. Los inversores pueden comprar plata física, en monedas o lingotes, o negociar con ella mediante instrumentos como los fondos cotizados (ETF), que siguen su precio en los mercados internacionales.
El precio de la plata puede variar por una amplia gama de factores. La inestabilidad geopolítica o el temor a una recesión profunda pueden impulsar su precio por su condición de activo refugio, aunque en menor medida que en el caso del oro. Al ser un activo que no genera rendimientos, la plata tiende a subir cuando bajan los tipos de interés. Sus movimientos también dependen del comportamiento del dólar estadounidense (USD), ya que su precio se expresa en dólares (XAG/USD). Un dólar fuerte tiende a contener el precio de la plata, mientras que un dólar más débil suele impulsarlo al alza. Otros factores, como la demanda de inversión, la oferta minera –la plata es mucho más abundante que el oro– y las tasas de reciclaje, también pueden afectar a los precios.
La plata se utiliza ampliamente en la industria, sobre todo en sectores como la electrónica o la energía solar, ya que presenta una de las mayores conductividades eléctricas entre todos los metales, superior a la del cobre y el oro. Un fuerte aumento de la demanda puede elevar los precios, mientras que una disminución tiende a reducirlos. La evolución de las economías estadounidense, china e india también puede contribuir a las fluctuaciones del precio: en Estados Unidos y, especialmente, en China, sus grandes sectores industriales utilizan plata en diversos procesos; en la India, la demanda de este metal precioso por parte de los consumidores para joyería también desempeña un papel clave en la determinación de los precios.
El precio de la plata tiende a seguir los movimientos del oro. Cuando el precio del oro sube, la plata suele seguir sus pasos, ya que ambos tienen una condición similar como activos refugio. La ratio oro/plata, que indica cuántas onzas de plata se necesitan para igualar el valor de una onza de oro, puede ayudar a determinar la valoración relativa de ambos metales. Algunos inversores pueden interpretar una ratio elevada como una señal de que la plata está infravalorada o de que el oro está sobrevalorado. Por el contrario, una ratio baja podría sugerir que el oro está infravalorado respecto a la plata.