
El AUD/USD se mantiene estable tras registrar pérdidas moderadas en la jornada anterior y cotiza en torno a 0,7020 durante las primeras horas de la sesión europea del viernes. El par mantiene la estabilidad, ya que el dólar australiano (AUD) resiste tras la publicación de los datos preliminares del índice de gestores de compras (PMI) de S&P Global. El PMI compuesto de S&P Global descendió a 47,7 en octubre desde los 51,3 de septiembre, su nivel más bajo desde marzo y la primera contracción de la actividad del sector privado desde mayo.

Por su parte, el PMI manufacturero subió ligeramente hasta 49,7 en octubre desde el mínimo de 21 meses de 49,6 registrado en septiembre, aunque encadenó su segundo mes de contracción. El PMI de servicios también retrocedió a 47,8 en octubre desde los 51,9 de septiembre, lo que supuso su primera contracción desde mayo y su lectura más baja desde marzo, si bien los nuevos negocios siguieron aumentando pese a una clara desaceleración de su crecimiento.
Los operadores han elevado sus apuestas por una subida de tipos del Banco de la Reserva de Australia (RBA) tras las declaraciones de Andrew Hauser, miembro del consejo de política monetaria de la entidad. El miércoles, Hauser advirtió de que las perspectivas de inflación para los próximos meses eran «sustancialmente peores». Según The Guardian, la probabilidad de una subida de los tipos de interés en la reunión de política monetaria de noviembre pasó del 30 % antes de las declaraciones de Hauser al 45 %. De materializarse, sería la quinta subida de tipos del año y elevaría el objetivo del tipo de interés oficial (OCR) del 4,6 % al 4,85 %, su nivel más alto desde la crisis financiera mundial.
Sin embargo, el potencial alcista del par AUD/USD podría verse limitado por la recuperación del dólar estadounidense (USD). El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años repuntó hasta cerca del 4,98 % el viernes, tras caer más de 10 puntos básicos en la jornada anterior hasta un mínimo de un mes. Previamente, los bonos estadounidenses habían recibido presión alcista de los flujos hacia activos refugio, impulsados por una intensificación de las ventas de acciones tecnológicas y de inteligencia artificial. La creciente preocupación por la sostenibilidad de las inversiones en inteligencia artificial, un motor clave del crecimiento económico estadounidense, también ha llevado a los mercados financieros a moderar sus expectativas de nuevas subidas de tipos de la Reserva Federal.
Uno de los factores más importantes para el dólar australiano (AUD) es el nivel de los tipos de interés que fija el Banco de la Reserva de Australia (RBA). Dado que Australia es un país rico en recursos naturales, otro factor clave es el precio de su principal producto de exportación, el mineral de hierro. También influyen la salud de la economía de China, su mayor socio comercial, así como la inflación, el ritmo de crecimiento y la balanza comercial de Australia. El sentimiento del mercado, es decir, si los inversores optan por activos de mayor riesgo (apetito por el riesgo) o buscan activos refugio (aversión al riesgo), también influye; el apetito por el riesgo favorece al AUD.
El Banco de la Reserva de Australia (RBA) influye en el dólar australiano (AUD) al fijar el nivel de los tipos de interés a los que los bancos australianos pueden prestarse dinero entre sí. Esto repercute en el nivel de los tipos de interés del conjunto de la economía. El principal objetivo del RBA es mantener una tasa de inflación estable de entre el 2 % y el 3 %, mediante subidas o bajadas de los tipos de interés. Unos tipos relativamente altos frente a los de otros grandes bancos centrales respaldan al AUD, mientras que unos tipos relativamente bajos tienen el efecto contrario. El RBA también puede recurrir a la expansión y al endurecimiento cuantitativos para influir en las condiciones crediticias; la primera perjudica al AUD y el segundo lo favorece.
China es el mayor socio comercial de Australia, por lo que la salud de su economía influye considerablemente en el valor del dólar australiano (AUD). Cuando la economía china marcha bien, compra más materias primas, bienes y servicios a Australia, lo que aumenta la demanda de AUD e impulsa su valor. Lo contrario ocurre cuando la economía china no crece tan rápido como se esperaba. Por tanto, las sorpresas positivas o negativas en los datos de crecimiento de China suelen tener un impacto directo en el dólar australiano y en sus pares de divisas.
El mineral de hierro es el principal producto de exportación de Australia y genera 118.000 millones de dólares al año, según datos de 2021, con China como principal destino. Por tanto, su precio puede impulsar al dólar australiano. En general, si sube el precio del mineral de hierro, el AUD también se aprecia, ya que aumenta la demanda agregada de la divisa. Lo contrario ocurre si baja el precio del mineral de hierro. Unos precios más altos también suelen aumentar la probabilidad de que Australia registre un superávit comercial, lo que a su vez favorece al AUD.
La balanza comercial, que es la diferencia entre lo que un país ingresa por sus exportaciones y lo que paga por sus importaciones, es otro factor que puede influir en el valor del dólar australiano. Si Australia exporta productos muy demandados, su moneda se apreciará por el mero exceso de demanda generado por los compradores extranjeros que desean adquirir esos productos, frente al gasto del país en importaciones. Por tanto, un superávit comercial fortalece al AUD, mientras que un déficit comercial tiene el efecto contrario.