
La libra esterlina (GBP) sube por tercer día consecutivo frente al dólar estadounidense (USD) este viernes, después de que el presupuesto británico presentado a principios de esta semana tranquilizara a los mercados. La atención se centra en la subida de tipos de interés que se espera ampliamente que anuncie el Banco de Inglaterra la próxima semana. En el momento de redactar este artículo, el par GBP/USD pone a prueba máximos de seis semanas en torno a 1,3420 y se encamina a completar tres semanas de subidas.

Los precios de la vivienda del Reino Unido medidos por Nationwide se mantuvieron sin cambios en octubre, según los datos publicados el viernes, frente a la contracción del 0,2 % prevista y tras una caída del 0,3 % en septiembre.
Los operadores de la libra siguen celebrando un presupuesto británico de carácter neutral, cuya presentación había generado cierta inquietud ante la elevada deuda pública y las turbulencias en los mercados de bonos. El presupuesto parece haber calmado a los mercados, al menos por ahora. El rendimiento del bono británico a diez años ha caído casi 10 puntos básicos desde el miércoles, día en que se presentó el presupuesto, lo que ha dado un nuevo impulso a la libra esterlina.
La atención de los inversores se ha desplazado al Banco de Inglaterra, que anunciará su decisión de política monetaria la próxima semana. Los últimos datos macroeconómicos revelaron que la economía británica sigue creciendo, mientras que la inflación permanece muy por encima del objetivo del banco, lo que ha llevado a los mercados a descontar casi por completo una subida de tipos de 25 puntos básicos la próxima semana.
En cuanto al USD, los analistas de ING advierten del riesgo asociado a las elecciones de medio mandato en Estados Unidos: «Los mercados de predicción sitúan en torno al 68 % la probabilidad de una victoria demócrata en ambas cámaras», lo que, según los expertos, «podría interpretarse como ligeramente negativo para el dólar estadounidense por varios motivos», que van desde «un mayor riesgo de cierre del Gobierno y de bloqueo en las negociaciones sobre el techo de deuda» hasta «un posible deterioro de la ya frágil confianza en torno a la IA». En este contexto, ING concluye que «actuaríamos con cautela a la hora de apostar por nuevas subidas del USD en los próximos días».
El Banco de Inglaterra (BoE) decide la política monetaria del Reino Unido. Su principal objetivo es lograr la «estabilidad de precios», es decir, una tasa de inflación estable del 2 %. Para ello, ajusta los tipos de interés de referencia. El BoE fija el tipo al que presta a los bancos comerciales y al que estos se prestan entre sí, lo que determina el nivel de los tipos de interés en el conjunto de la economía. Esto también influye en el valor de la libra esterlina (GBP).
Cuando la inflación supera el objetivo del Banco de Inglaterra, este responde subiendo los tipos de interés, lo que encarece el acceso al crédito para particulares y empresas. Esto favorece a la libra esterlina, ya que unos tipos de interés más altos convierten al Reino Unido en un destino más atractivo para el capital de los inversores internacionales. Cuando la inflación cae por debajo del objetivo, es señal de que el crecimiento económico se está ralentizando, y el BoE considerará bajar los tipos de interés para abaratar el crédito, con la esperanza de que las empresas se endeuden para invertir en proyectos que impulsen el crecimiento, algo negativo para la libra esterlina.
En situaciones extremas, el Banco de Inglaterra puede aplicar una política denominada expansión cuantitativa (QE). Se trata de un proceso mediante el cual el BoE aumenta sustancialmente el flujo de crédito en un sistema financiero bloqueado. La QE es una política de último recurso que se utiliza cuando bajar los tipos de interés no basta para lograr el resultado necesario. Este proceso implica que el BoE cree dinero para comprar activos, normalmente bonos públicos o bonos corporativos con calificación AAA, a bancos y otras instituciones financieras. La QE suele debilitar la libra esterlina.
El endurecimiento cuantitativo (QT) es el proceso inverso a la QE y se aplica cuando la economía se fortalece y la inflación empieza a subir. Mientras que durante la QE el Banco de Inglaterra (BoE) compra bonos públicos y corporativos a las instituciones financieras para animarlas a conceder préstamos, durante el QT deja de comprar más bonos y de reinvertir el principal de los bonos que ya posee a medida que vencen. Por lo general, esto favorece a la libra esterlina.