
La cuarta subida diaria consecutiva llevó al NZD/USD el martes a su nivel más alto desde el 23 de septiembre. El par avanzó desde algo más de 0,5650 hasta situarse justo por debajo de 0,5700 y cerró cerca de ese nivel, unos 135 pips por encima del mínimo del 14 de octubre, que había sido el más bajo desde abril de 2025.

Los swaps descuentan una probabilidad de alrededor del 80 % de que el Banco de la Reserva de Nueva Zelanda (RBNZ) eleve su tipo de interés oficial (OCR) del 2,75 % al 3,00 % el 28 de octubre. Los futuros sobre los tipos de la Fed sitúan en torno al 83 % la probabilidad de que los mantenga sin cambios ese mismo día. El índice de precios al consumidor (IPC) del miércoles será el último antes de esa decisión, y la previsión de un aumento trimestral del 0,8 % coincide, hasta el decimal, con la proyección del propio RBNZ.
El petróleo crudo cayó el martes, y Nueva Zelanda importa todo el combustible refinado que consume desde que su única refinería cerró en 2022. El déficit comercial anual se amplió en septiembre hasta los 6.180 millones de dólares neozelandeses, frente a los 5.610 millones anteriores, por lo que el abaratamiento del combustible reduce la factura que Nueva Zelanda debe pagar en divisas.
Stats NZ publicará el IPC del tercer trimestre el miércoles a las 21:45 GMT. Se prevé una inflación interanual del 3,8 %, frente al 4,1 % anterior, una décima por debajo de la proyección del 3,9 % del RBNZ. Una cifra inferior a esa proyección influirá en si finalmente se lleva a cabo la subida de tipos del 28 de octubre.
Se prevé que las solicitudes semanales de prestaciones por desempleo en Estados Unidos, que se publicarán el jueves a las 12:30 GMT, aumenten de 199.000 a 200.000. Las encuestas de S&P Global y de la Universidad de Michigan del viernes, a las 13:45 GMT y a las 14:00 GMT, cerrarán la semana de publicaciones estadounidenses antes de la decisión de la propia Fed del 28 de octubre.
La media móvil exponencial (EMA) de 50 días se sitúa unos 20 pips por encima del máximo del martes, mientras que la EMA de 200 días está cerca de 0,5800. El avance desde el mínimo del 14 de octubre ha recuperado casi un tercio de la caída iniciada en agosto desde niveles ligeramente inferiores a 0,6000.

El dólar neozelandés (NZD), también conocido como kiwi, es una divisa muy conocida y negociada entre los inversores. Su valor depende, en gran medida, de la salud de la economía neozelandesa y de la política del banco central del país. No obstante, existen algunas particularidades que también pueden influir en su cotización. La evolución de la economía china suele mover al kiwi, ya que China es el mayor socio comercial de Nueva Zelanda. Las malas noticias sobre la economía china probablemente se traduzcan en menos exportaciones neozelandesas a ese país, lo que perjudica a la economía y, por tanto, a su moneda. Otro factor que mueve al NZD son los precios de los productos lácteos, ya que estos constituyen la principal exportación de Nueva Zelanda. Unos precios elevados de los lácteos aumentan los ingresos por exportaciones, lo que contribuye positivamente a la economía y, en consecuencia, al NZD.
El Banco de la Reserva de Nueva Zelanda (RBNZ) tiene como objetivo alcanzar y mantener una tasa de inflación de entre el 1 % y el 3 % a medio plazo, procurando situarla cerca del punto medio del 2 %. Para ello, establece un nivel adecuado de tipos de interés. Cuando la inflación es demasiado alta, el RBNZ sube los tipos para enfriar la economía, pero esta medida también eleva los rendimientos de los bonos, lo que aumenta el atractivo de invertir en el país e impulsa al NZD. Por el contrario, unos tipos de interés más bajos tienden a debilitar al NZD. El denominado diferencial de tipos, es decir, la comparación entre los tipos de Nueva Zelanda, actuales o previstos, y los fijados por la Reserva Federal de Estados Unidos, también puede desempeñar un papel clave en los movimientos del par NZD/USD.
Las publicaciones de datos macroeconómicos de Nueva Zelanda son fundamentales para evaluar el estado de la economía y pueden influir en la valoración del dólar neozelandés (NZD). Una economía sólida, basada en un fuerte crecimiento económico, un desempleo bajo y una confianza elevada, favorece al NZD. Un crecimiento económico elevado atrae inversión extranjera y puede animar al Banco de la Reserva de Nueva Zelanda a subir los tipos de interés si esa fortaleza económica va acompañada de una inflación alta. Por el contrario, si los datos económicos son débiles, es probable que el NZD se deprecie.
El dólar neozelandés (NZD) tiende a fortalecerse en periodos de apetito por el riesgo, es decir, cuando los inversores perciben que los riesgos generales del mercado son bajos y se muestran optimistas sobre el crecimiento. Esto suele traducirse en unas perspectivas más favorables para las materias primas y las llamadas «divisas vinculadas a las materias primas», como el kiwi. Por el contrario, el NZD tiende a debilitarse en momentos de turbulencias en los mercados o de incertidumbre económica, ya que los inversores suelen vender los activos de mayor riesgo y buscar refugio en activos más estables.