
El AUD/USD avanza ligeramente el martes y encadena su tercera jornada consecutiva de ganancias, respaldado por el retroceso del dólar estadounidense (USD) desde los máximos de 18 meses alcanzados la semana pasada, mientras la postura restrictiva del Banco de la Reserva de Australia (RBA) mantiene firme la demanda subyacente del dólar australiano (AUD). En el momento de redactar este artículo, el par cotiza en torno a 0,7002, cerca de máximos de una semana.


El panorama técnico muestra señales de mejora tras la posible formación de un doble suelo cerca de 0,6900, lo que sugiere que los compradores están regresando gradualmente después de varias semanas de presión vendedora. Sin embargo, el AUD/USD sigue por debajo de las principales medias móviles en el gráfico diario, lo que limita la recuperación.
El indicador de convergencia y divergencia de medias móviles (MACD) se sitúa ligeramente en terreno positivo, mientras que el índice de fuerza relativa (RSI) se recupera desde la zona de sobreventa hasta cerca de 49, lo que indica que la presión vendedora ha disminuido, aunque los compradores aún no han tomado el control de forma clara.
Al alza, la resistencia inicial se sitúa en el retroceso de Fibonacci del 38,2 %, en 0,7026, seguida de la media móvil simple (SMA) de 100 días, en 0,7035, y la SMA de 200 días, en 0,7047. Una barrera más sólida se perfila en torno al retroceso del 50,0 %, en 0,7067, y la SMA de 50 días, en 0,7077. Más arriba, el retroceso del 61,8 %, en 0,7107, el nivel del 78,6 %, en 0,7165, y la zona de máximos del ciclo, cerca del retroceso del 100,0 %, en 0,7238, conforman una franja de resistencia más amplia.
A la baja, el soporte inmediato se encuentra en el retroceso del 23,6 %, en 0,6976. Una ruptura por debajo de este nivel podría abrir la puerta a una nueva prueba de la zona de soporte de 0,6895-0,6900, donde se ha formado el posible doble suelo.
(El análisis técnico de este artículo se ha elaborado con la ayuda de una herramienta de IA. Más información.)
Uno de los factores más importantes para el dólar australiano (AUD) es el nivel de los tipos de interés que fija el Banco de la Reserva de Australia (RBA). Dado que Australia es un país rico en recursos naturales, otro factor clave es el precio de su principal producto de exportación, el mineral de hierro. También influyen la salud de la economía china, su mayor socio comercial, así como la inflación en Australia, su tasa de crecimiento y su balanza comercial. El sentimiento del mercado, es decir, si los inversores optan por activos de mayor riesgo o buscan refugio, también es un factor relevante: un mayor apetito por el riesgo favorece al AUD.
El Banco de la Reserva de Australia (RBA) influye en el dólar australiano (AUD) al fijar el nivel de los tipos de interés a los que los bancos australianos pueden prestarse dinero entre sí. Esto influye en el nivel de los tipos de interés del conjunto de la economía. El principal objetivo del RBA es mantener una tasa de inflación estable del 2-3 %, ajustando los tipos de interés al alza o a la baja. Unos tipos de interés relativamente altos en comparación con los de otros grandes bancos centrales respaldan al AUD, mientras que unos tipos relativamente bajos tienen el efecto contrario. El RBA también puede recurrir a la expansión y al endurecimiento cuantitativos para influir en las condiciones crediticias; la primera medida perjudica al AUD y la segunda lo favorece.
China es el mayor socio comercial de Australia, por lo que la salud de su economía influye de forma significativa en el valor del dólar australiano (AUD). Cuando la economía china marcha bien, compra más materias primas, bienes y servicios a Australia, lo que aumenta la demanda de AUD e impulsa su valor. Ocurre lo contrario cuando la economía china no crece al ritmo esperado. Por tanto, las sorpresas positivas o negativas en los datos de crecimiento de China suelen tener un impacto directo en el dólar australiano y en sus pares de divisas.
El mineral de hierro es el principal producto de exportación de Australia y genera 118.000 millones de dólares al año, según datos de 2021, con China como principal destino. Por ello, su precio puede influir en la evolución del dólar australiano. Por lo general, si el precio del mineral de hierro sube, el AUD también se aprecia, ya que aumenta la demanda agregada de la divisa. Ocurre lo contrario si el precio del mineral de hierro cae. Unos precios más altos del mineral de hierro también suelen aumentar la probabilidad de que Australia registre un superávit comercial, lo que a su vez favorece al AUD.
La balanza comercial, que es la diferencia entre lo que un país ingresa por sus exportaciones y lo que paga por sus importaciones, es otro factor que puede influir en el valor del dólar australiano. Si Australia produce bienes de exportación muy demandados, su divisa se apreciará simplemente por el exceso de demanda que generan los compradores extranjeros que desean adquirir esos bienes frente a lo que el país gasta en comprar importaciones. Por tanto, un saldo comercial positivo fortalece al AUD, mientras que un saldo negativo tiene el efecto contrario.