El dólar australiano se fortalece ante unos elevados datos de inflación que refuerzan las apuestas por una subida de tipos del RBA

  • La inflación interanual del IPC de Australia se disparó al 4,3 % en septiembre, por encima de las previsiones y del objetivo del 2–3 % del RBA.
  • Los operadores elevaron al 78 % la probabilidad de una subida de tipos del RBA en noviembre tras el informe de inflación, que superó las expectativas.
  • La gobernadora del RBA, Bullock, advirtió de que la inflación sigue siendo demasiado alta, aunque no dio indicaciones firmes sobre las próximas medidas de política monetaria.

El AUD/JPY prolonga sus ganancias por cuarto día consecutivo y cotiza en torno a 111,30 durante la sesión asiática del miércoles. El cruce encuentra apoyo en el fortalecimiento del dólar australiano (AUD) tras la publicación del informe nacional del índice de precios al consumo (IPC).

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La inflación interanual del IPC de Australia subió al 4,3 % en septiembre, frente al 4,0 % de agosto, y se situó ligeramente por encima del 4,2 % previsto por el mercado. En términos mensuales, el IPC aumentó un 0,8 %, acelerándose respecto al incremento anterior del 0,4 % y superando las expectativas del 0,7 %. Por su parte, el IPC de media recortada, un indicador clave de la inflación subyacente, aumentó un 0,3 % mensual y un 3,7 % interanual.

Este repunte alejó aún más la inflación del rango objetivo del 2–3 % del Banco de la Reserva de Australia (RBA), reforzando significativamente las expectativas de una subida de tipos de interés en la reunión del RBA del 3 de noviembre. En respuesta a los datos, los operadores elevaron al 78 % la probabilidad de una subida de tipos en noviembre, frente al 70 % previo al informe. La gobernadora del RBA, Bullock, señaló que la inflación sigue siendo demasiado alta y destacó que la demanda agregada continúa superando a la oferta, aunque no ofreció indicaciones explícitas sobre la próxima decisión del consejo.

El yen japonés (JPY) se enfrenta a presiones frente a las principales divisas debido al encarecimiento del petróleo, que vuelve a generar presiones de costes sobre las grandes economías importadoras de energía. Los precios del petróleo subieron mientras los mercados financieros mundiales seguían los resultados electorales en Israel, aún en curso, que podrían cambiar el rumbo del conflicto en Oriente Próximo.

Los sondeos a pie de urna apuntan a unas elecciones muy reñidas, con un empate entre el primer ministro, Benjamín Netanyahu, y el líder de la oposición, Gadi Eisenkot, que deja a ambos bloques sin una mayoría clara mientras continúa el recuento. Pese al empate, los resultados preliminares apuntan a una disminución del apoyo a Netanyahu, quien ha sido una figura dominante de la política israelí y ha dirigido el país durante casi tres años de conflicto.

De cara a los próximos días, los participantes del mercado siguen de cerca las reuniones clave de los bancos centrales previstas para esta semana. Se espera de forma generalizada que tanto la Reserva Federal como el Banco de Japón mantengan los tipos de interés sin cambios, mientras los inversores evalúan la probabilidad de posibles ajustes de política monetaria en diciembre.

Preguntas frecuentes sobre el dólar australiano

Uno de los factores más importantes para el dólar australiano (AUD) es el nivel de los tipos de interés que fija el Banco de la Reserva de Australia (RBA). Dado que Australia es un país rico en recursos naturales, otro factor clave es el precio de su principal producto de exportación, el mineral de hierro. También influyen la salud de la economía china, su mayor socio comercial, así como la inflación, la tasa de crecimiento y la balanza comercial de Australia. El sentimiento del mercado, es decir, si los inversores optan por activos de mayor riesgo o buscan activos refugio, también es un factor, y un mayor apetito por el riesgo favorece al AUD.

El Banco de la Reserva de Australia (RBA) influye en el dólar australiano (AUD) al fijar el nivel de los tipos de interés a los que los bancos australianos pueden prestarse dinero entre sí. Esto influye en el nivel de los tipos de interés del conjunto de la economía. El principal objetivo del RBA es mantener una tasa de inflación estable del 2-3 %, ajustando los tipos de interés al alza o a la baja. Unos tipos de interés relativamente altos en comparación con los de otros grandes bancos centrales respaldan al AUD, mientras que unos tipos relativamente bajos tienen el efecto contrario. El RBA también puede recurrir a la expansión y al endurecimiento cuantitativos para influir en las condiciones crediticias; la primera perjudica al AUD y el segundo lo favorece.

China es el mayor socio comercial de Australia, por lo que la salud de la economía china tiene una gran influencia en el valor del dólar australiano (AUD). Cuando la economía china marcha bien, compra más materias primas, bienes y servicios a Australia, lo que incrementa la demanda de AUD e impulsa su valor. Ocurre lo contrario cuando la economía china no crece tan rápido como se esperaba. Por tanto, las sorpresas positivas o negativas en los datos de crecimiento de China suelen tener un impacto directo en el dólar australiano y en sus pares de divisas.

El mineral de hierro es el principal producto de exportación de Australia y genera 118.000 millones de dólares al año, según datos de 2021, con China como principal destino. Por tanto, su precio puede determinar la evolución del dólar australiano. En general, si el precio del mineral de hierro sube, el AUD también se aprecia, ya que aumenta la demanda agregada de la divisa. Ocurre lo contrario si el precio del mineral de hierro cae. Unos precios más altos del mineral de hierro también suelen aumentar la probabilidad de que Australia registre un superávit comercial, lo que también favorece al AUD.

La balanza comercial, que es la diferencia entre lo que un país ingresa por sus exportaciones y lo que paga por sus importaciones, es otro factor que puede influir en el valor del dólar australiano. Si Australia produce bienes de exportación muy demandados, su moneda se apreciará por el mero hecho de que la demanda de divisas de los compradores extranjeros que desean adquirir sus exportaciones supera a la generada por el gasto australiano en importaciones. Por tanto, un saldo comercial positivo fortalece al AUD, mientras que un saldo negativo tiene el efecto contrario.