Última hora: el oro se desploma por debajo de los 3.900 dólares, con el mínimo del año en el punto de mira

  • El oro cae por debajo de los 3.900 dólares y alcanza su nivel más bajo en cuatro meses.
  • El sólido crecimiento de Estados Unidos y la elevada inflación del PCE subyacente presionan al oro.
  • La probabilidad de una subida de tipos de la Fed en diciembre baja del 84 % al 70 % tras la decisión del miércoles.

El precio del oro se desplomó el viernes por debajo de los 3.900 dólares y marcó un nuevo mínimo en lo que va de año, pese a que los inversores han reducido sus expectativas de un endurecimiento de la política monetaria de la Reserva Federal. El XAU/USD cae casi un 3 % en el momento de redactar este artículo.

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Los datos de Estados Unidos publicados esta semana han mostrado solidez, lo que favorece al dólar. La economía creció con fuerza y los datos de empleo revelan un mercado laboral sólido. Esto, sumado a una lectura muy elevada del PCE subyacente, supone un lastre para el oro, aunque los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense retroceden.

La subida del dólar estadounidense pesa sobre el metal amarillo, denominado en esa moneda. Además, los elevados precios del petróleo, impulsados por la escalada del conflicto en Oriente Medio, aumentan el atractivo del dólar.

Aun así, la decisión de la Reserva Federal del miércoles y la falta de indicaciones sobre la futura orientación de la política monetaria por parte de su presidente, Kevin Warsh, han generado escepticismo entre los inversores sobre una subida de los tipos de interés en diciembre.

Prime Terminal sitúa la probabilidad en el 70 %, frente al 84 % tras la reunión de la Fed.

Gráfico del oro de 5 minutos

Gráfico del oro

Preguntas frecuentes sobre el oro

El oro ha desempeñado un papel fundamental en la historia de la humanidad, ya que se ha utilizado ampliamente como reserva de valor y medio de intercambio. Actualmente, además de su brillo y su uso en joyería, el metal precioso goza de un amplio reconocimiento como activo refugio, lo que significa que se considera una buena inversión en tiempos de turbulencias. El oro también suele considerarse una cobertura frente a la inflación y la depreciación de las divisas, ya que no depende de ningún emisor o gobierno concreto.

Los bancos centrales son los mayores tenedores de oro. Con el objetivo de respaldar sus monedas en tiempos de turbulencias, suelen diversificar sus reservas y comprar oro para reforzar la percepción de solidez de la economía y de la moneda. Unas reservas elevadas de oro pueden generar confianza en la solvencia de un país. Los bancos centrales incorporaron a sus reservas 1.136 toneladas de oro, valoradas en unos 70.000 millones de dólares, en 2022, según datos del Consejo Mundial del Oro. Se trata de la mayor compra anual desde que existen registros. Los bancos centrales de economías emergentes como China, India y Turquía están aumentando rápidamente sus reservas de oro.

El oro presenta una correlación inversa con el dólar estadounidense y los bonos del Tesoro de Estados Unidos, ambos importantes activos de reserva y refugio. Cuando el dólar se deprecia, el oro tiende a subir, lo que permite a los inversores y a los bancos centrales diversificar sus activos en tiempos de turbulencias. El oro también mantiene una correlación inversa con los activos de riesgo. Una subida del mercado bursátil tiende a debilitar el precio del oro, mientras que las ventas masivas en los mercados de mayor riesgo suelen favorecer al metal precioso.

El precio puede fluctuar por una amplia variedad de factores. La inestabilidad geopolítica o el temor a una recesión profunda pueden disparar rápidamente el precio del oro por su condición de activo refugio. Al ser un activo que no genera rendimientos, el oro tiende a subir cuando bajan los tipos de interés, mientras que un mayor coste del dinero suele lastrar al metal amarillo. Aun así, la mayoría de sus movimientos dependen del comportamiento del dólar estadounidense (USD), ya que el activo cotiza en dólares (XAU/USD). Un dólar fuerte tiende a contener el precio del oro, mientras que un dólar más débil suele impulsar sus precios al alza.