

El precio de la plata (XAG/USD) retrocede por segundo día consecutivo y cotiza en torno a los 56,80 dólares por onza troy durante la sesión asiática del jueves. La plata, que no genera rendimientos, afronta presiones a medida que el fuerte encarecimiento del petróleo aviva los temores inflacionarios y refuerza las expectativas de una subida de tipos de interés por parte de la Reserva Federal (Fed).
Los precios del crudo subieron tras un ataque con drones contra el yacimiento petrolífero de Shaybah, de Saudi Aramco, que dejó dos víctimas, intensificó las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y acrecentó la preocupación por posibles interrupciones del suministro energético. Paralelamente, Ucrania llevó a cabo esta semana ataques a gran escala con drones contra infraestructuras petroleras rusas esenciales, lo que señala la intención de Kiev de obstaculizar la ampliación de las exportaciones de diésel prevista por Moscú en virtud de un reciente acuerdo entre los presidentes Trump y Putin.
En un contexto geopolítico regional cada vez más complejo, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, declaró el miércoles que Estados Unidos debe levantar su bloqueo naval y demostrar un compromiso genuino con una solución diplomática. Araghchi subrayó la disposición de Teherán a reanudar las negociaciones si existen pruebas concretas de un esfuerzo sincero por parte de Estados Unidos para lograr un fin justo y permanente del conflicto.
Los analistas de Rabobank recalcan que no se puede ignorar la evolución del panorama geopolítico y sostienen que los últimos cambios en la política estadounidense y las tensiones regionales ponen de relieve que «esto importa enormemente porque la energía sigue siendo crucial, especialmente en una nueva Guerra Fría que se extiende a lo largo de las cadenas de suministro». A su juicio, la reconfiguración de las alianzas estratégicas y las rutas comerciales está reforzando el papel central de la seguridad energética, dejando a los mercados más expuestos a interrupciones repentinas y amplificando la volatilidad de los activos vinculados al petróleo.
Los participantes del mercado evalúan con atención la trayectoria de la política monetaria de la Reserva Federal (Fed) de cara a la reunión de la próxima semana. La incertidumbre persiste después de que el presidente de la Fed, Kevin Warsh, se abstuviera la semana pasada de ofrecer orientaciones sobre el momento o la necesidad de futuras subidas de los tipos de interés. Según la herramienta FedWatch de CME, los operadores descuentan una probabilidad del 84 % de que la Fed mantenga los tipos sin cambios la próxima semana, junto con una probabilidad del 90 % de una subida en diciembre.
La plata es un metal precioso muy negociado entre los inversores. Históricamente se ha utilizado como reserva de valor y medio de intercambio. Aunque es menos popular que el oro, los operadores pueden recurrir a la plata para diversificar su cartera de inversión, por su valor intrínseco o como posible cobertura durante periodos de inflación elevada. Los inversores pueden comprar plata física, en monedas o lingotes, o negociarla mediante vehículos como los fondos cotizados (ETF), que replican su precio en los mercados internacionales.
El precio de la plata puede fluctuar por una amplia variedad de factores. La inestabilidad geopolítica o los temores a una recesión profunda pueden impulsar su precio por su condición de activo refugio, aunque en menor medida que en el caso del oro. Al ser un activo que no genera rendimientos, la plata tiende a subir cuando bajan los tipos de interés. Sus movimientos también dependen del comportamiento del dólar estadounidense (USD), ya que el metal cotiza en dólares (XAG/USD). Un dólar fuerte suele contener el precio de la plata, mientras que un dólar más débil tiende a impulsarlo al alza. Otros factores, como la demanda de inversión, la oferta minera (la plata es mucho más abundante que el oro) y las tasas de reciclaje, también pueden afectar a los precios.
La plata se utiliza ampliamente en la industria, en particular en sectores como la electrónica o la energía solar, ya que posee una de las conductividades eléctricas más altas entre todos los metales, superior a la del cobre y el oro. Un fuerte aumento de la demanda puede elevar los precios, mientras que una caída tiende a reducirlos. La evolución de las economías estadounidense, china e india también puede contribuir a las fluctuaciones de los precios: en Estados Unidos y, especialmente, en China, sus grandes sectores industriales utilizan plata en diversos procesos; en la India, la demanda de los consumidores de este metal precioso para joyería también desempeña un papel clave en la formación de los precios.
El precio de la plata tiende a seguir los movimientos del oro. Cuando el precio del oro sube, la plata suele seguir la misma tendencia, ya que ambos tienen una condición similar como activos refugio. La ratio oro/plata, que indica el número de onzas de plata necesarias para igualar el valor de una onza de oro, puede ayudar a determinar la valoración relativa de ambos metales. Algunos inversores pueden interpretar una ratio elevada como una señal de que la plata está infravalorada o el oro sobrevalorado. Por el contrario, una ratio baja podría sugerir que el oro está infravalorado con respecto a la plata.