El yen japonés modera sus ganancias ante la falta de claridad de Ueda sobre la próxima subida de tipos

  • El USD/JPY vuelve a la zona de 157,70 desde los mínimos de la sesión en 157,12
  • El gobernador del BoJ, Ueda, apunta a nuevas subidas de los tipos de interés, pero no concreta cuándo se producirán.
  • El BoJ mantuvo los tipos de interés en el 1,25 % tras su reunión de política monetaria, tal como se esperaba ampliamente.

El yen japonés (JPY) cede este viernes las ganancias previas frente al dólar estadounidense (USD), y los comentarios del gobernador del Banco de Japón (BoJ), Kazuho Ueda, no han logrado respaldar a la moneda japonesa. El par USD/JPY ha vuelto a la zona de 157,70 desde los mínimos de la sesión en 157,12 y cotiza sin cambios en el gráfico diario.

Ueda afirmó a primera hora del viernes que las «condiciones financieras son acomodaticias» en Japón y expresó su confianza en que la economía seguirá creciendo moderadamente a corto plazo. En cuanto a la política monetaria, Ueda aseguró que el banco «seguirá subiendo el tipo de interés oficial», aunque también señaló que deben vigilar el impacto del mercado de divisas, la inteligencia artificial y Oriente Medio.

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El BoJ apunta a una inflación sostenida del 2 %, lo que mantiene el foco del yen en el endurecimiento gradual

El FXS Speechtracker muestra una puntuación de 7,2/10, ligeramente por debajo de la media histórica del orador, de 7,7/10. El énfasis en un IPC subyacente situado en un nivel compatible con el objetivo del 2 % pone de relieve un sesgo moderadamente restrictivo, aunque la insistencia en las condiciones financieras acomodaticias, las medidas de apoyo del Gobierno y unas perspectivas de crecimiento tan solo moderado revela una trayectoria cautelosa y dependiente de los datos, en lugar de un endurecimiento agresivo.

Previamente, el BoJ había mantenido su tipo de interés de referencia en el 1,25 %, tal como se esperaba ampliamente, y había anunciado que la inflación alcanzó el objetivo del 2 % fijado en 2013. De cara al futuro, el banco prevé que la inflación subyacente se mantenga estable en torno a niveles compatibles con el objetivo de precios, mientras que los riesgos para la inflación seguirán sesgados al alza, según el comunicado.

Por su parte, el dólar estadounidense recupera las pérdidas previas antes de la apertura de la sesión europea, ya que una moderada aversión al riesgo impulsa la demanda de activos refugio. Las acciones de Alphabet, la empresa de Google, registraron el jueves la peor jornada de su historia, con una caída del 12 % que arrastra a la baja a los mercados asiáticos este viernes, mientras los temores a una burbuja de inteligencia artificial hunden el apetito de los inversores por la renta variable.

Preguntas frecuentes sobre el Banco de Japón

El Banco de Japón (BoJ) es el banco central japonés, encargado de establecer la política monetaria del país. Su mandato consiste en emitir billetes y ejercer el control monetario y cambiario para garantizar la estabilidad de precios, lo que se traduce en un objetivo de inflación en torno al 2 %.

El Banco de Japón adoptó una política monetaria ultralaxa en 2013 para estimular la economía e impulsar la inflación en un entorno de baja inflación. La política del banco se basa en la expansión cuantitativa y cualitativa (QQE), es decir, la emisión de billetes para comprar activos, como bonos públicos o corporativos, con el fin de proporcionar liquidez. En 2016, el banco redobló su estrategia y flexibilizó aún más su política, primero introduciendo tipos de interés negativos y después controlando directamente el rendimiento de los bonos públicos japoneses a diez años. En marzo de 2024, el BoJ subió los tipos de interés, con lo que dejó atrás su orientación monetaria ultralaxa.

Los enormes estímulos del banco provocaron la depreciación del yen frente a las principales divisas. Este proceso se intensificó en 2022 y 2023 debido a la creciente divergencia entre la política del Banco de Japón y la de otros grandes bancos centrales, que optaron por subir drásticamente los tipos de interés para combatir una inflación en máximos de varias décadas. La política del BoJ amplió el diferencial de tipos de interés con otras divisas, lo que lastró el valor del yen. Esta tendencia se revirtió parcialmente en 2024, cuando el BoJ decidió abandonar su orientación monetaria ultralaxa.

La debilidad del yen y el fuerte aumento de los precios mundiales de la energía elevaron la inflación en Japón, que superó el objetivo del 2 % del BoJ. La perspectiva de un aumento de los salarios en el país –un factor clave que impulsa la inflación– también contribuyó a esta decisión.