

El crudo WTI cayó tras tres días de subidas y cotizó en torno a los 101,20 dólares por barril durante la sesión asiática del lunes.
El euro se fortaleció hasta situarse cerca de los 1,1175 dólares al inicio de la sesión europea del lunes, después de que los datos del PIB del tercer trimestre de la zona euro y Alemania superaran las previsiones. El dólar australiano se debilitó frente al dólar estadounidense y se situó entre las divisas principales con peor comportamiento, en un contexto de datos económicos dispares en Australia y una mayor actividad manufacturera en China.
La Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados acordaron el domingo mantener sin cambios los objetivos de producción de petróleo para diciembre.
Las exportaciones del Golfo se han ido recuperando, pero los meses de perturbaciones en Oriente Medio han reducido los inventarios, limitado la disponibilidad de petroleros, llevado al límite las rutas alternativas de exportación y agotado las existencias de productos refinados, señalaron los estrategas de OCBC Sim Moh Siong y Christopher Wong. El Brent se mantuvo por encima de los 110 dólares por barril pese a la recuperación de las exportaciones.
Los estrategas señalaron que el transporte, y no la producción, se estaba convirtiendo cada vez más en el cuello de botella. Los trayectos más largos, los riesgos de seguridad y las alteraciones de las rutas han mantenido ocupados los buques y elevado los fletes, mientras que el aumento de los costes de transporte ha trastocado los flujos comerciales de productos refinados e incrementado los costes de reposición.
Dos proyectiles no identificados impactaron contra un petrolero que navegaba hacia el sureste por el golfo Arábigo, aproximadamente a 72 millas náuticas al este de Ras Al Khafji, en Arabia Saudí, informó el lunes el organismo británico de Operaciones de Comercio Marítimo (UKMTO), según Reuters.
Ucrania ha reanudado los ataques contra refinerías de petróleo rusas, poniendo fin a una pausa de unas dos semanas, informó The Guardian el domingo. El periódico señaló que los ataques se reanudaron pese a las presiones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de cara a las elecciones de mitad de mandato del país.
Peter Kazimir, miembro del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo, afirmó el lunes que la cuestión era cada vez menos si el BCE debía tomar nuevas medidas y cada vez más cuál debía ser su alcance. Kazimir, que también dirige el Banco Nacional de Eslovaquia, advirtió contra el riesgo de permitir que la inflación elevada se normalizara.
Esperar a que la inflación se extendiera y a que las empresas repercutieran los costes no era necesariamente una buena política, señaló. También afirmó que los mercados podrían seguir subestimando la senda de política monetaria necesaria.
La ministra de Finanzas de Japón, Satsuki Katayama, afirmó el lunes que la declaración conjunta sobre política cambiaria con Estados Unidos seguía vigente. Señaló que el Gobierno actuaría frente a movimientos desordenados de las divisas.